En el oceano đŸŒŠ

DespuĂ©s del anuncio de la partida para la travesĂ­a del ocĂ©ano AtlĂĄntico, empiezo a organizarme. Necesito comprar algunas cosas antes de partir a atravesar un ocĂ©ano. AsĂ­ que encuentro una chaqueta de navegaciĂłn (una gran chaqueta impermeable y cortavientos diseñada especialmente para navegar) y un overol (igual, diseñado para navegar). Una vez que he realizado mis compras, regreso a TreilliĂšres para preparar mi mochila y paso a ver a algunos amigos para celebrar mi partida (una vez mĂĄs). Esta vez voy a estar cargado: ademĂĄs de la ropa de navegaciĂłn, llevo cosas para entretenerme en el barco. AsĂ­ que traigo libros, juegos, altavoz y otras cosas que me serĂĄn Ăștiles a bordo. Todas estas pequeñas cosas aumentan rĂĄpidamente el peso de la mochila y me voy con aproximadamente 20kg. Teniendo en cuenta el peso de la mochila y el hecho de que debo estar en Canet-en-Roussillon el domingo 8 de septiembre, decido reservar Blablacar y trenes para bajar al sur. AsĂ­ que salgo de casa el jueves 5 por la mañana para ir a Fourras a ver a Émilie (conocida en Zagreb en Chillout đŸŒ¶ïž). Paso el dĂ­a con ella y su mejor amiga, luego tomo un segundo Blablacar en direcciĂłn a AngoulĂȘme! Paso la noche en casa de Eva (tambiĂ©n del Chillout đŸŒ¶ïž) y despuĂ©s de almorzar juntos en un banco de la estaciĂłn, subo al tren en direcciĂłn a la ciudad rosa. ÂĄTres horas de tren justo detrĂĄs de un equipo de fĂștbol de niños de 12 años, puedo decirte que el vagĂłn no estaba silencioso 🙃! En fin, llego a Toulouse por la noche y me uno a Sanson, mi anfitriĂłn de Couchsurfing por 2 noches. Sanson es un novato en la comunidad de Couchsurfing, ÂĄasĂ­ que soy su primer huĂ©sped! Me hace sentir a gusto desde el principio y nos llevamos muy bien. Me ha preparado un programa excepcional: visita a la ciudad, salida al bar con algunos amigos suyos, iniciaciĂłn al boxeo… ÂĄGenial! Mi estancia en Toulouse pasa rĂĄpido y tomo un tren el domingo por la mañana en direcciĂłn a Perpignan. El tren me cuesta… ÂĄ1€! Los primeros domingos de cada mes, varios trenes tienen billetes a 1€, ÂĄbuena informaciĂłn! Desde la estaciĂłn de Perpignan subo a un autobĂșs en direcciĂłn a la marina de Canet-en-Roussillon. Una hora de autobĂșs y 20 minutos de caminata despuĂ©s, llego al muelle de nuestro barco. Solo hay catamaranes reciĂ©n salidos de la fĂĄbrica Catana, que fabrica catamaranes Bali.

Conozco a Cédric, el patrón que debe transportar el barco hasta Tahití. Por razones de simplicidad, a bordo lo llaman Moogli. Visito el barco, o mejor dicho, el hotel flotante, ¥porque es una verdadera villa! 6 cabinas dobles y 2 cabinas simples, con capacidad para 14 personas (incluida la tripulación). Cada cabina tiene su baño que incluye inodoro y ducha, también cuenta con aire acondicionado (sí, sí, aire acondicionado en un barco). Eso es para las cabinas. Pasemos al salón (salón y cocina). Un enorme sofå que acompaña a la enorme mesa, cocina completamente equipada con microondas, horno, doble fregadero, lavavajillas (te lo dije, una villa), 2 neveras americanas (no las pequeñas, las grandes que hacen hielo y agua fría) y un montón de espacio de almacenamiento por todas partes. En cuanto a las cifras, el barco mide 54 pies (unos 16 m de largo), pesa alrededor de una veintena de toneladas y cuesta muy caro. Partiremos con 2 catamaranes mås, del mismo modelo, que navegarån hacia Polinesia. Cada uno tiene su propia tripulación y nos encontraremos en los puertos.

La tripulaciĂłn llega poco a poco durante el dĂ­a lunes. Por lo tanto, me irĂ© con Moogli (skipper), CĂ©dric SĂ©nior (segundo), SĂ©b, Soline, Mathieu alias Mich Mich, Guillaume e InĂšs, la novia de Moogli. AsĂ­ que somos 3 CĂ©dric (Moogli, CĂ©dric SĂ©nior y yo, apodado CĂ©dric Junior o Tigrou). Eso es todo en cuanto a las presentaciones. Aprovechamos la mano de obra para ir de compras antes de la salida al IntermarchĂ© de la esquina. Pasamos 3 horas llenando varios carros con lo necesario en conservas, pastas, frutas y verduras, agua y muchas otras cosas. La cuenta es alta, ÂĄpero se necesita lo que se necesita en el mar! Guardamos todo en el barco y disfrutamos de nuestra Ășltima noche en el puerto para tomar un aperitivo todos juntos. 2ÂȘ noche en el barco y mañana es la gran partida.

Compramos comida con Séb y Guillaume
El tesero
A la marina

Martes 10 de septiembre, dĂ­a 1 :

ÂĄEmbarque inmediato! ÂĄEl barco estĂĄ listo para zarpar! Hacemos los Ășltimos ajustes, limpieza, organizaciĂłn y luego soltamos amarras. ÂĄEl viento soplarĂĄ en nuestras velas y, llevados por las olas, ponemos rumbo a Gibraltar! ÂĄNuestro barco incluso recibirĂĄ la escolta de algunos delfines que vienen a desearnos buen viaje!

Sunset 🌅

SĂĄbado 14 de septiembre, dĂ­a 5 :

ÂĄDesembarco! Hacemos una parada en MĂĄlaga, en España, para dejar a InĂšs, ya que debe regresar a Francia para realizar una formaciĂłn de marinero. Esto estaba planeado con antelaciĂłn; solo tenĂ­a unos dĂ­as para pasar con nosotros en el mar. Hacemos un lleno de gasoil y partimos de inmediato hacia Gibraltar, a solo unas horas de navegaciĂłn. Nuestros ĂĄngeles guardianes vienen a recibirnos a la vista del Peñón de Gibraltar. Una buena docena de delfines juega en las olas alrededor del barco, divirtiĂ©ndose saltando y esquivando los cascos del catamarĂĄn. Cuanto mĂĄs nos acercamos a Gibraltar, mĂĄs nos damos cuenta del nĂșmero de barcos de carga. ÂĄEs simple, hay por todas partes! Desde el mĂĄs grande que mide 400 m de largo hasta el mĂĄs pequeño que debe medir 100 m. Hay portacontenedores, petroleros, gaseros, ferries, en fin, de todo. Al llegar a la bahĂ­a, nos damos cuenta de todas las infraestructuras para recibir los barcos. KilĂłmetros de muelles para cargar/des Cargar contenedores, petrĂłleo, gas y otras mercancĂ­as. Pasamos el fin de semana en Gibraltar, el tiempo de limpiar el barco, llenar el tanque de gasoil y de comida… Aprovechamos para visitar este paĂ­s un poco particular: para acceder a este territorio britĂĄnico (Gibraltar pertenece a Gran Bretaña), hay que pasar la frontera que resulta ser… ÂĄuna pista de aterrizaje! Una vez al otro lado de la frontera, estamos en una ciudad con una mezcla española, marroquĂ­ y britĂĄnica. AllĂ­ se paga en libras o euros, la gente habla español e inglĂ©s y todo estĂĄ libre de impuestos. Haremos una caminata con los escaladores en las alturas del peñón, para ver la vista desde arriba y tambiĂ©n a los monos que residen en la roca (monos introducidos para atraer turistas 🙃). TambiĂ©n aprovecharemos esta escala para comprar algunas prendas con SĂ©nior y saldremos de la tienda 2 horas mĂĄs tarde, ÂĄcon una bolsa llena de disfraces, ups! Por la noche, como todo buen marinero que se respete, ÂĄes bar! Conocemos a la tripulaciĂłn del otro catamarĂĄn alrededor de tapas y una cervecita. Retomamos el mar el martes 17 de septiembre por la mañana en direcciĂłn a las Islas Canarias. Los primeros kilĂłmetros son un poco estresantes porque hay orcas en el estrecho. Orcas que ya han dañado, e incluso hundido, varios barcos al jugar con los timones, asĂ­ que estamos atentos. Afortunadamente para nosotros, las orcas nos dejaron en paz y, en su lugar, ÂĄtuvimos la visita de delfines!

La piera de Gibraltar 🇬🇼
Y los monos !
La frontera con España

SĂĄbado 21 de septiembre, dĂ­a 12 :

La travesĂ­a hasta las islas Canarias se realizĂł sin contratiempos, mar en calma y poco viento. Recibimos la visita de nuestros amigos los delfines al avistar la isla de Gran Canaria. Cuanto mĂĄs nos acercamos al puerto, mĂĄs podemos ver, una vez mĂĄs, los enormes cargueros y los muelles de carga de los mismos. Sigue siendo menos grande que Gibraltar, pero no es muy bonito de ver. Una vez llegamos al muelle, nos ocupamos de la limpieza y pronto nos interrumpe la llegada de un nuevo recluta: Garance. Ella se unirĂĄ a nosotros hasta Martinica si todo va bien. Le mostramos el barco y las presentaciones con la tripulaciĂłn, luego nos dirigimos a visitar los alrededores de la marina. Nos encontramos rĂĄpidamente con un cumpleaños en un bar y decidimos unirnos al grupo de cuarentones que bailaban al ritmo endiablado del DJ. Nos quedaremos en Las Palmas de Gran Canaria hasta el miĂ©rcoles por la mañana. El tiempo de hacer lavadoras y organizar un poco el barco, el domingo pasĂł volando. Por la noche salimos a un karaoke con Garance y SĂ©nior y pasamos la velada cantando canciones en inglĂ©s, español y francĂ©s. El lunes es dĂ­a de hacer la compra. Vamos al mercado para abastecernos de frutas, verduras, pan, quesos, huevos y carne. Pasaremos varias horas vaciando el mercado. Hay que comprar suficiente comida para 9 personas durante 3 semanas, ÂĄno es fĂĄcil! AsĂ­ que tomamos 200 huevos, cajas enteras de tomates, naranjas y verduras de todo tipo. La panaderĂ­a tambiĂ©n se lleva su parte, ÂĄrestituimos el dĂ­a del panadero! Afortunadamente, no tenemos que llevar nuestras compras al barco, serĂ­a demasiado complicado en taxi o a pie. Hay un servicio de entrega que nos lleva todo directamente al barco. Mientras tanto, hemos dado la bienvenida a nuestro Ășltimo compañero para la travesĂ­a: Aiden, un amigo escalador de SĂ©b. Pequeño cambio de rumbo, bajamos al Cabo Verde y despuĂ©s partiremos para la travesĂ­a en sĂ­.

Tenemos que comer !

Jueves 26 de septiembre, dĂ­a 17 :

ÂĄEn la ruta hacia Cabo Verde! ÂĄTenemos un buen viento a favor, ideal para desplegar las velas! ÂĄVemos nuestros primeros soplos de ballenas! En el momento de recoger las lĂ­neas de pesca, ya habĂ­an desaparecido, pero ÂĄfue genial verlas! Por la noche tenemos una sesiĂłn de recuperaciĂłn con un enorme grupo de delfines. Son alrededor de cincuenta los que vienen a jugar con el barco y a hacer acrobacias. Todos nos sentimos un poco cansados a bordo, asĂ­ que pasamos bastante tiempo durmiendo la siesta o descansando.

Oh un delfino 🐬
Flipper salta !

Domingo 29 de septiembre, dĂ­a 20 :

ÂĄFiesta de cumpleaños đŸ„ł! Hoy es el cumpleaños de Aiden, ÂĄ26 años! Le hemos preparado un pastel de chocolate con Mich y pensamos en comprar velas y una tortuga de peluche como regalo. El domingo tambiĂ©n es el dĂ­a de los crepes, ese es mi papel. Es la cita semanal en el barco. ÂĄLlegada prevista mañana a Cabo Verde en la isla de St Vicente!

Con Sénior

Lunes 30 de septiembre, dĂ­a 21 :

Despertamos a las 9h (hora del barco). Asomo la cabeza afuera y veo las islas de Cabo Verde, escondidas en la niebla. El dĂ­a se levanta suavemente, solo podemos imaginar la silueta de la isla gracias a los contornos de las alturas de Mindelo, la ciudad principal de la isla. Un grupo de delfines vienen a darnos la bienvenida en África, ÂĄgracias a ellos! Llegamos a la bahĂ­a aĂșn dormida de Mindelo a las 8h de la mañana (hora local). Permanecemos atentos porque podrĂ­a haber naufragios no señalizados en la bahĂ­a. Atracamos en la marina, ayudados por nuestro amigo Francesco, el capitĂĄn del otro catamarĂĄn. ÂĄTan pronto como llegamos, nos ponemos a trabajar! Bueno, no del todo. Nos dividimos en 2 grupos para limpiar el barco: un grupo harĂĄ el exterior (SĂ©nior y yo) y el resto de la tripulaciĂłn se encargarĂĄ del interior. Mientras esperamos tener agua, vamos a charlar en el cafĂ© de la marina con SĂ©nior, Moogly y Francesco. Una vez que terminamos de limpiar, cada uno se dedica a sus ocupaciones. Yo voy con Hampus, un sueco del barco de Francesco, al pueblo con el objetivo de hacer snorkel al sur de la isla. ÂĄAparentemente es un excelente lugar para ver tortugas! Encontramos un minibĂșs que nos lleva al pueblo de St Pedro, en el suroeste de la isla. En el autobĂșs, estamos apiñados al mĂĄximo, ÂĄsin importar que no haya suficientes asientos! El vehĂ­culos nos permite descubrir parte de la isla, salvaje, sin vegetaciĂłn, por caminos pavimentados. Al salir del minibĂșs, somos abordados por los lugareños y rĂĄpidamente nos encontramos en una barca con 2 parejas de franceses. De hecho, el lugar para ver tortugas es el negocio del pueblo. Ellas llegan en cuanto oyen el ruido del motor y saben muy bien que les espera comida. No nos lo esperĂĄbamos, pero bueno, es el negocio de los locales, no de una gran multinacional, ÂĄy ya que estamos aquĂ­, mejor nadar para ver estas famosas tortugas! Algunas vienen; ÂĄnadar con ellas es mĂĄgico! Se ve claramente su caparazĂłn, sus aletas, sus cabezas, ÂĄes impresionante cĂłmo flotan en el agua! DespuĂ©s de nuestra escapada, decidimos regresar al barco a descansar, agotados de nuestra energĂ­a. Por la noche, reunimos las 2 tripulaciones y hacemos una gran cena todos juntos, luego nos ponemos a buscar un bar de baile, que encontramos rĂĄpidamente a la salida de la marina. Los mĂșsicos estĂĄn al final de su concierto, pero nuestros 2 valientes capitanes van a hablar con ellos en la esperanza de hacer que vengan para una fiesta en el barco (no el nuestro, el de Francesco. Astuto el capitĂĄn). Los 2 mĂșsicos aceptan y en menos tiempo del que se puede decir, ya hay una baterĂ­a, una guitarra y 15 personas en la cubierta bailando al ritmo de buena mĂșsica brasileña. ÂĄVamos a pasar una noche estupenda bailando y charlando todos juntos!

El pueblo de St Pedro
Y su playa !

Miércoles 2 de octubre, día 23 :

ÂĄDĂ­a de playa! Pasamos la mañana en el bar de la marina, el Ășnico lugar con WiFi, con SĂ©nior, Antoine y RaphaĂ«l (el segundo y su mejor amigo que estĂĄn en el barco de Francesco) descargando libros para nuestros e-readers. Nos relajamos y conocemos a Clara, una francesa que ha llegado en barco desde las Canarias. Ella busca embarcarse hacia AmĂ©rica del Sur. La conexiĂłn es buena y, a medida que hablamos, vemos con Antoine y resulta que tienen un lugar libre a bordo. ÂĄY asĂ­ es como hacemos autoestop en barco! A media tarde nos dirigimos con SĂ©nior y Raph a la playa de Salamansa, en el norte de la isla. Tomamos un taxi a travĂ©s de las montañas desĂ©rticas de la isla. Los paisajes son impresionantes, pero el entorno se revela realmente cuando llegamos a la playa. Una inmensa playa de varios kilĂłmetros de largo, desierta, en un paisaje salvaje. Nos lanzamos a nadar en las fuertes olas que nos golpean contra el suelo. Pasamos un buen rato en el agua y, una vez agotados, nos dirigimos a una creperĂ­a que se encuentra al borde de la playa, aparentemente dirigida por una francesa, ZoĂ© (que no estaba allĂ­ durante nuestra visita). Para ser honestos, las crepes no estaban muy buenas. En fin, luego nos dirigimos al pueblo en busca de un bar para comer y beber algo y, rĂĄpidamente, nos encontramos con la matriarca del pueblo, en un snack/bar que parece mĂĄs una terraza de una casa. Pasamos un gran momento conversando en franco-español-portuguĂ©s, sin entendernos del todo, pero lo importante no son las palabras, sino la energĂ­a que se desprende. El esposo de la dueña nos lleva luego de regreso a Mindelo, donde iremos a tomar un helado.

Con Raph, Maria Luz, Sénior, la jeffe y su esposo

Jueves 3 de octubre, dĂ­a 24:

Hoy es dĂ­a de senderismo. Hemos formado un pequeño grupo con SĂ©nior, Clara, Raph y Antoine y hemos decidido ir a la isla de St Antao, la mĂĄs cercana a nosotros, para hacer senderismo. Despertamos a las 6 a.m. y luego tomamos el ferry de las 7. El trayecto dura 1 hora y cuando salimos de la terminal, nos enfrentamos a una multitud de conductores de taxi. Todos estĂĄn ahĂ­, frente a las puertas gritando « ÂĄTAXI, TAXI! ». PrĂĄcticamente todos hablan francĂ©s, no es sorprendente dado el nĂșmero de turistas franceses que hemos cruzado. Uno de los conductores logra ganar la competencia y nos vamos en su furgoneta hacia el crĂĄter, punto de partida de la caminata. DespuĂ©s de 40 minutos de trayecto por caminos pavimentados, llegamos a las alturas de la isla y a las puertas del crĂĄter. Este es sublime: todo verde, lo que contrasta con el valle donde hemos llegado. DespuĂ©s de un pequeño cafĂ© y un sĂĄndwich en una cabaña de madera, comenzamos a caminar. El sendero desciende en el crĂĄter y luego sube por una cresta, desde donde se puede ver todo un valle. Es absolutamente magnĂ­fico. La vista se extiende hasta el mar, podemos admirar las crestas a cada lado del valle y la vegetaciĂłn de los flancos de las montañas. Nos encontramos a aproximadamente 1600 m de altura y ahora ÂĄes hora de descender! En el camino hacia el mar, veremos bananos, cafetos y otros ĂĄrboles frutales. Hace calor y humedad despuĂ©s de esta bajada, asĂ­ que decidimos descansar en un bar atendido por un expatriado francĂ©s. Continuamos nuestra marcha y muy pronto nos detenemos de nuevo para bañarnos en un rĂ­o que bordea la carretera. No hay tiempo para llegar al mar, ya que nuestro taxi de la mañana nos ha encontrado y nos lleva de regreso al ferry. El camino de regreso transcurre en calma, algunos duermen, otros admiran el paisaje asombroso que la isla tiene para ofrecer. Comemos una buena comida y luego abordamos el ferry de regreso. Pasaremos la noche en el bar de la marina (el lugar donde pasaremos mĂĄs tiempo en la isla) y luego iremos a bailar al centro de la ciudad encontrando al otro grupo. Fin de la noche bajo las estrellas en un muelle de la marina.

Viernes 4 de octubre, dĂ­a 25 :

¡Último dĂ­a en la isla! AsĂ­ que, los Ășltimos preparativos. Lavadora, lleno de gasoil, punto de seguridad para la travesĂ­a porque esta vez nos vamos durante 2 semanas sin tocar tierra. Pasamos una noche tranquila en el bar y, como la noche anterior, nos encontramos en el muelle para un Ășltimo baño y para afeitar la barba. Todo comenzĂł como una broma con RaphaĂ«l y aquĂ­ estamos, afeitĂĄndonos las barbas y dejando solo el bigote. ÂĄSalida al dĂ­a siguiente al amanecer! Retendremos del Cabo Verde la aridez de las islas (las que hemos pisado), la amabilidad de sus habitantes, pero tambiĂ©n su gran pobreza.

El famoso bar de la marina
Una tienda de Mindelo

¥Partida el domingo 6 de octubre con dirección a Martinica! Partimos para 2 semanas de navegación normalmente. Se espera que el clima sea benigno, partimos después de 2 ciclones, así que no deberíamos tener problemas.

Pongo muchas fotos en la pestaña « GalerĂ­a » del blog.

ÂĄÂĄÂĄZarpen las amarras!!!


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