DespuĂ©s de 5 semanas en Zagreb, ÂĄes hora de hacer autostop desde el sur de la ciudad hacia Split! Una pequeña pausa, la guĂa del autostop: para encontrar un « buen » lugar para hacer dedo hay varias maneras de proceder.
La primera es preguntar a los locales. EstĂĄn acostumbrados (o no) a ver autoestopistas, conocen las rutas y suelen ser de buen consejo.
La segunda es ir en la direcciĂłn deseada y buscar un lugar lo suficientemente amplio para que un coche pueda detenerse. Es necesario tener buena visibilidad, estar en el eje correcto, no parecer « sucio », sonreĂr y rezar para que alguien se detenga.
La tercera es un poco mĂĄs simple, solo hay que usar el sitio/la app: Hitchmap. Es un mapa cooperativo que recopila todos los lugares del mundo. Cualquiera puede dejar un marcador con una nota, el tiempo de espera y algunos consejos. Hay que prestar atenciĂłn a la fecha en que se agregĂł el marcador, pero en general, es un gran mapa interactivo.
Volvamos a nuestras ovejas. Gracias a Hitchmap encontramos una estaciĂłn en una carretera de 4 vĂas accesible en autobĂșs. Una vez allĂ, nos ponemos manos a la obra: vamos a preguntar a todos los conductores si, por casualidad, no se dirigen a Split. Y despuĂ©s de media hora, la suerte nos sonrĂe y ÂĄaquĂ vamos rumbo al sur! Hablamos con nuestro chofer y descubrimos que, de hecho, se trata de un antiguo campeĂłn olĂmpico. Ivica KosteliÄ, 4 medallas en los Juegos OlĂmpicos, campeĂłn del mundo en esquĂ. TambiĂ©n resulta que ha hecho una travesĂa transatlĂĄntica (cruce en barco del ocĂ©ano AtlĂĄntico) y que se dirige a Split para una proyecciĂłn de su pelĂcula sobre su aventura. ÂĄNos invitan a la proyecciĂłn esa misma noche! Llegamos a Split bastante rĂĄpido (Ă©l conducĂa bastante rĂĄpido, de todos modos) y despuĂ©s de dejar nuestras cosas en el albergue donde pasaremos la noche, ÂĄnos ponemos en camino para ver la pelĂcula! Bueno, no entendimos todo porque estaba en croata, ÂĄpero en todo caso parecĂa genial!

La mañana siguiente, tomamos el ferry en direcciĂłn a Vis, nuestro destino, donde pasaremos las prĂłximas 3 semanas. Los 2 chicos han encontrado un workaway (red de voluntariado) donde debemos alimentar a 20 gatos. Suena curioso dicho asĂ, pero para ser mĂĄs precisos, se trata de vivir en las alturas de la isla en una tiny house (un edificio de piedra y 2 camas) en modo camping: sin ducha, baño exterior, cocina al aire libre, recolecciĂłn de agua de lluvia para todo (beber, lavar platos, cocinar…). Y alimentar a los gatos mañana y noche en un terreno al lado. Este voluntariado ayuda a una asociaciĂłn creada por una habitante de la isla para ayudar, tratar y dar una nueva vida a los gatos callejeros de la isla. Si deseas ayudar a la asociaciĂłn, puedes hacer una donaciĂłn, pedir un calendario o simplemente visitar el sitio web o las redes sociales. https://streetcatsofvis.com/, Instagram.
La estancia en la isla va muy bien, tambiĂ©n es la ocasiĂłn para relajarse en plena naturaleza, no hacer nada, jugar con los gatos, hacer mĂșsica (ukelele, guitarra, armĂłnica, piano), preparar la continuaciĂłn del viaje, hacer senderismo… Hablando de senderismo, el otro dĂa encontrĂ© una pequeña cala que me parecĂa muy simpĂĄtica. AsĂ que me fui con el objetivo de ver esta cala con mis propios ojos y despuĂ©s de aproximadamente 2 horas de caminata, descubrĂ esta pequeña bahĂa con aires paradisĂacos. Con un solo detalle: la playa estaba llena de desechos plĂĄsticos y otros.






A primera vista, se puede pensar que se trata de vertidos ilegales, pero dado el camino tomado para acceder a la playa, eso es imposible. Por lo tanto, solo queda una soluciĂłn: los desechos provienen del mar. El mar MediterrĂĄneo es uno de los mares mĂĄs contaminados del mundo y el 95% de los desechos en el mar o en las playas son de plĂĄstico. Nos hace reflexionar sobre nuestro modo de consumo de plĂĄstico, Âżno? Les invito a leer el informe del WWF sobre el plĂĄstico en el MediterrĂĄneo, toma 10 minutos y es muy interesante: Informe plĂĄstico MediterrĂĄneo
De manera mĂĄs general, vivir sin la comodidad a la que estamos acostumbrados es muy enriquecedor. Para las personas « normales », abrimos el grifo para tener agua, presionamos un botĂłn para tener calefacciĂłn o frĂo. AquĂ necesitamos recolectar leña aproximadamente cada dos dĂas para hacer un fuego y calentarnos, y tenemos que llenar bidones de agua del tanque para beber y cocinar. Cuando tenemos que buscar las materias primas nosotros mismos, la historia cambia completamente. Nos damos cuenta de nuestro consumo dĂa a dĂa y prestamos mĂĄs atenciĂłn a ello.

La estancia en la isla continĂșa, aprovechamos la baja temporada para ir a la playa de Stivana (la playa mĂĄs conocida de la isla), sin ningĂșn turista (aparte de nosotros). Un pequeño baño, snorkel, ataque de un pulpo a Nicolas y regreso al pueblo haciendo autostop. TambiĂ©n fuimos al cine a ver la pelĂcula Wonka (versiĂłn en inglĂ©s), seguido de un pequeño concierto en la plaza del pueblo para terminar la noche con broche de oro.

Los dĂas se acortan y a pesar del clima de diciembre, hace bastante calor, lo que nos permite disfrutar al aire libre con nuestros compañeros, los gatos.
La isla de Vis es magnĂfica desde el punto de vista de sus calas, sus paisajes, sus montañas (mĂĄs colinas que montañas, pero bueno). ÂĄPero tambiĂ©n es, sobre todo, una isla conocida por su historia! SiĂ©ntate junto al fuego, prepĂĄrate un chocolate caliente y continuemos nuestra historia.
La isla de Vis vio llegar a sus primeros habitantes alrededor del siglo IV antes de Cristo. Se trataba de los griegos, que en esa Ă©poca se encontraban bastante bien. La isla es un punto estratĂ©gico en el mar AdriĂĄtico ya que permite controlar todos los barcos que pasan entre ella e Italia. Un pequeño salto en el tiempo y nos encontramos en los años 1400 (despuĂ©s de Cristo). Los venecianos (de Venecia, por tanto) ocupan la isla durante aproximadamente 4 siglos hasta 1797. Luego, bam, estalla la guerra. Los ingleses contra los franco-italianos en 1811, luego otra en 1866 que enfrentĂł a los italianos contra los austriacos. En fin, batallas, pasemos. Luego llega el momento de la Segunda Guerra Mundial. La isla servirĂĄ de refugio para Tito (el lĂder de la resistencia comunista en Yugoslavia, y posteriormente dirigirĂĄ Yugoslavia hasta su muerte en 1980). La isla permanecerĂĄ como base naval militar hasta 1989, y 3 años despuĂ©s, en 1992, el ejĂ©rcito yugoslavo abandonarĂĄ definitivamente la isla. AsĂ que, solo han pasado unos treinta años desde que la isla se abriĂł al pĂșblico y al turismo. En la isla se encuentran muchos vestigios de la ocupaciĂłn yugoslava (alambres de espino, tĂșneles, fuertes…) pero tambiĂ©n muchos vestigios de la Ă©poca griega (muros de piedra, ĂĄnforas…)
ÂĄAquĂ va un pequeño momento de historia! ÂĄEs hora de retomar el camino y hacer autoestop en direcciĂłn a Grecia! DejarĂ© que mis dos amigos se dirijan a Zadar para navegar por el mar AdriĂĄtico, mientras que yo me irĂ© hacia el sur, cruzando Montenegro, Albania y, finalmente, Grecia (si todo va bien). Pero eso serĂĄ en el prĂłximo capĂtulo đ

PS: ÂĄPongo todas las fotos en la pestaña « GalerĂa de fotos » si quieren mĂĄs paisajes y aventuras!
Feliz Navidad y prĂłspero año nuevo! đ
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