Semana 4 – 3 de agosto de 2025:
Comenzamos la semana con jardinerĂa. Un representante del municipio trajo plĂĄntulas para plantar. Nos da un breve curso sobre cĂłmo ponerlas en la tierra, las distancias entre cada planta, etc. Pasamos la mañana plantando, desmalezando, en fin, jardineando. Como plĂĄntulas, sembramos lechugas, remolachas, perejil, cebollas y otros alimentos que no conozco. Todos estamos cansados de esta mañana, asĂ que no hay clase esta tarde y terminamos mĂĄs temprano.
Sigo con mis clases, enfocĂĄndome en el inglĂ©s y dejando un poco de lado el francĂ©s ya que pronto llegamos a agosto. Necesito hablar con la coordinadora de la ONG sobre cuĂĄndo cambiarĂ© de escuela. Estoy haciendo todo lo posible para que los alumnos hablen un poco de inglĂ©s antes de mi partida. El jueves los mayores no tienen clase. Su profesor debe trabajar en el colegio con la directora. Ni siquiera menciono las sustituciones, tanto que no existen. Por lo tanto, paso la mañana con los pequeños y, de paso, hacemos una sesiĂłn de jardinerĂa porque un toro logrĂł entrar en el huerto y pisotear las plantas. Un poco antes de la hora del almuerzo, el profesor Miguel me pregunta si quiero ir al pueblo para hacer una intervenciĂłn por un dĂa especial en el colegio. Es a Ășltima hora, pero se puede hacer. Hago mi maleta, informo a Doña Rosa y luego salimos en la moto del profesor. Una hora de camino por las montañas, la jungla, cruzando arroyos, deslizamientos de tierra… Ya lo habĂa experimentado la semana pasada, pero cada dĂa los dos profesores de Milagros hacen un peregrinaje para venir. Me muestra dĂłnde viven algunos niños de la escuela, aquellos que tienen que caminar entre 1 y 2 horas para llegar y lo mismo para regresar. A veces a caballo, es un poco mĂĄs rĂĄpido, pero hay dĂas en que no pueden venir porque los padres los necesitan para trabajar o porque la carretera es impracticable simple y llanamente. Y dado las lluvias torrenciales que recibimos casi todos los dĂas, lo entendemos completamente. Continuamos nuestro camino con el profesor. Oh, los frenos han fallado. Eso no le preocupa mĂĄs de la cuenta, asĂ que no hay razones para inquietarse. Debo precisar que estamos sin casco, obviamente. Bueno, llegamos sanos y salvos al pueblo. Miguel me deja su casa porque estĂĄ ausente el fin de semana (los pequeños no tienen clase este viernes, no sĂ© por quĂ©). Aprovecho para dar un paseo por el colegio para hablar con la directora sobre el dĂa siguiente. Ella me explica que, en resumen, es una entrega de premios deportivos y del mejor de cada nivel. Pero, ÂżquĂ© pinto yo en todo esto? HarĂ© una pequeña entrevista en inglĂ©s con un profesor y luego tomarĂ© la palabra para presentarme, hablar brevemente sobre los paĂses a los que he ido y la directora me dice que insista en que es importante aprender idiomas, estudiar en la escuela (es bien conocido que tengo un historial acadĂ©mico impecable). En resumen, la idea es mostrar que el mundo es vasto y que no estĂĄn obligados a quedarse en su pueblo toda su vida. Porque aquĂ la gente solo conoce su valle y su pueblo, y por simplificar, nacen, viven y mueren en el mismo lugar.


LleguĂ© al colegio a las 7 de la mañana, con mi discurso todo listo (para nada), pero, organizaciĂłn colombiana, la entrega de premios comienza alrededor de las 10:30. AsĂ que espero. Hago una pequeña clase de inglĂ©s a 5 alumnos que tambiĂ©n estaban esperando. ÂĄLuego llega la hora de la ceremonia! Ayudo a preparar y todos los alumnos del colegio llegan y se formulan. Son unos 80, dirĂa, ÂĄes raro ver a tantos niños en un mismo lugar! Las ceremonias son muy protocolares, por cierto. Comenzamos con el himno de Colombia (muy bonito por cierto), luego el himno de BoyacĂĄ (la regiĂłn), y finalmente el himno de Paya (el municipio). ÂĄFiel a su reputaciĂłn de paĂs musical! Y no se bromea con los himnos: ÂĄtodos con la mano en el corazĂłn y a cantar! DespuĂ©s se habla por el micrĂłfono (no escucho mucho, lo confieso), entrega de premios y llega el momento de la entrevista. MĂĄs rĂĄpido que un tren que pasa por la estaciĂłn sin detenerse. Luego tomo el micrĂłfono y hago mi pequeña presentaciĂłn, en español, por favor, veo miradas sorprendidas cuando digo algunas palabras en francĂ©s o inglĂ©s, y luego finalizamos la ceremonia con otros premios. A la hora del almuerzo, me invaden una horda de estudiantes curiosos por escuchar hablar francĂ©s, inglĂ©s o italiano. Me hacen un montĂłn de preguntas: Âżde dĂłnde soy, Messi o Ronaldo?, ÂżquĂ© comemos en Francia?… El recreo es corto y regresan a clase, que terminarĂĄn alrededor de las 2 de la tarde.
Para llegar a Milagros necesito entre 5 y 6 horas de caminata. El clima es bueno, el cielo es azul, ÂĄasĂ que empiezo a calentarme a partir de ahora! Recojo mis cosas y me voy a la jungla. El trayecto transcurre sin contratiempos, sin lluvia y con mucha suerte, ya que encuentro a una familia de monos que saltan de ĂĄrbol en ĂĄrbol. Son 5 o 6, dirĂa yo, y me quedo un buen rato observĂĄndolos moverse con una impresionante facilidad. Un poco mĂĄs tarde, encuentro otro grupo de monos. MĂĄs fĂĄciles de observar, no son muy grandes y tienen un pelaje blanco y negro. ÂĄEstoy muy contento! ÂĄDos familias de monos en mi camino! Pero la jornada aĂșn no ha terminado, y entre los paisajes magnĂficos, las montañas al atardecer, la atmĂłsfera que reina en esta ruta, ÂĄencuentro un tucĂĄn! Emblema de AmĂ©rica del Sur, se pasea de rama en rama sobre mĂ. El resto de la caminata serĂĄ en compañĂa de miles de aves de mil colores y mariposas mĂĄs hermosas unas que otras. Llego a la casa iluminado por la luna mientras canto.
No tengo tiempo para quitarme las botas cuando se lanzan sobre mĂ y me informan de 3 sorpresas. Tengo miedo. Sorpresa nĂșmero 1: una tortuga. La encontraron en las montañas y la trajeron. ÂżPor quĂ© no? Sorpresa nĂșmero 2: una nueva perra. Fue abandonada y la recogieron. ÂĄEstĂĄ genial! Sorpresa nĂșmero 3: un bebĂ© mono. ÂżQuĂ©? Uno de los niños comprĂł un bebĂ© mono. ÂĄEsa sĂ que es una sorpresa! A primera vista no soy fan en absoluto. Tener un mono atado todo el dĂa me parece horrible. Se supone que un mono salta de ĂĄrbol en ĂĄrbol en la selva. Aparentemente, lo habrĂan recogido de una familia vecina que lo encontrĂł solo. Bueno, eso tiene sentido. Como un bocado y luego a dormir. DesarrollarĂ© el tratamiento de los animales la prĂłxima semana. TomarĂ© el tiempo para ver el destino de los nuevos llegados.

Semana 5 – 10 de agosto de 2025:
Comenzamos la semana tranquilamente: lunes, martes y miĂ©rcoles son dĂas de escuela. ÂżUn dĂa tĂpico? Despertar entre las 5:30 y las 6:30, el primer tinto del dĂa. El tinto es el cafĂ© colombiano preparado con panela (azĂșcar de caña dura). Luego tomo un segundo tinto. Luego un tercero… No, eso no. Nos despertamos tranquilamente y luego desayunamos juntos, acompañado de un tinto.
Las comidas varĂan, pero intentarĂ© ser lo mĂĄs preciso posible. En el desayuno puede ser una sopa con un plato de arroz acompañado de plĂĄtanos y yuca (tubĂ©rculo blanco), pastas, papas, arepas (galleta hecha de harina de maĂz; no hay nada mĂĄs colombiano que las arepas).
Para intentar describir las comidas aquĂ, hay que tener en cuenta que los platos siempre estĂĄn compuestos por varios ingredientes/platos. Por ejemplo: arroz, banana, yuca y huevos. O arroz, lentejas, yuca, ensalada. O pasta, arroz, yuca y huevos. Los alimentos que se encuentran en cada comida son arroz, yuca, huevos (para mĂ, los demĂĄs son carnes o pescado). Una gran diferencia que he podido notar es que aquĂ nunca se bebe agua. De hecho, nos hidratamos con sopas, tinto, jugos de frutas (hechos en casa y servidos en cada almuerzo), limonada (tambiĂ©n hecha en casa y se bebe durante todo el dĂa), agua panella (agua caliente con panela y hierbas), chocolate caliente (preparado con agua) y para los adultos, cerveza, pero sobre esto volverĂ© mĂĄs adelante.
Volvamos a lo nuestro. DespuĂ©s de habernos llenado bien el estĂłmago, nos dirigimos a la escuela porque las clases comienzan a las 7:30. Vivimos justo al lado, asĂ que salimos en el Ășltimo momento, evidentemente. Los profesores llegan entre las 7:20 y las 7:45, dependiendo de si ha llovido mucho y, por lo tanto, del estado de la carretera. Para recordar, es 1h en moto para ellos.
Entramos en clase y hacemos la « oraciĂłn », el Padre Nuestro. Aclaro que es una escuela pĂșblica, pero Colombia es un paĂs catĂłlico muy practicante. Generalmente, paso la primera parte de la mañana con los mĂĄs pequeños, los 5 alumnos cuando estĂĄn todos presentes. Hago mi actividad emocional y luego 30 minutos a 1 hora de inglĂ©s, dependiendo de la atenciĂłn. La actividad emocional es parte de un mini proyecto de la asociaciĂłn que me proporcionĂł un documento con una veintena de actividades sobre emociones, ecologĂa y sus sueños. Las clases de inglĂ©s se resumen principalmente en vocabulario: los dĂas de la semana, los meses, los animales, la familia, el cuerpo… DespuĂ©s de un mes, hay quienes todavĂa no han memorizado los dĂas de la semana, me desespĂ©ralo un poco. AsĂ que nos mantenemos en lo muy bĂĄsico. Pero como dice el proverbio: âNo hay malos alumnos, solo hay malos profesoresâ. A veces hacemos una pequeña clase de francĂ©s muy, muy bĂĄsica, pero prefiero priorizar el inglĂ©s. Para ser honesto, ha sido difĂcil darme cuenta de que no retenĂan nada. Pero me atrevo a esperar que queden algunos vestigios. Alrededor de las 10, ÂĄes el recreo! Comemos una merienda de pan + huevos o arroz con leche + fruta o arepas o algo similar. Comemos tranquilamente y luego vamos a jugar al fĂștbol. Es el deporte nacional en Colombia y se practica en la escuela en cada momento libre. Y debo admitir que tienen un muy buen nivel. Juegan todos juntos, grandes y pequeños, chicas y chicos. Cambia la recreo francesa. Luego volvemos a clase entre las 10:30 y las 11:00, depende de la motivaciĂłn. En ese momento, paso con los mayores, los 10 chicos (cuando estĂĄn todos). A veces estĂĄn ocupados con una materia, asĂ que doy clase por la tarde, dependiendo de los dĂas. En fin, cuando paso con ellos, empiezo con la actividad emocional y luego el inglĂ©s. Lo mismo he hecho en algunas clases de francĂ©s, pero priorizo el inglĂ©s. AhĂ hacemos calentar las neuronas. Abecedario, presentaciĂłn, familia, hacer frases simples, conjugar en presente, presente be + ing, hacer preguntas y responderlas. Grosso modo, eso es lo que hemos hecho en un mes y medio. Su nivel bĂĄsico era de algunas palabras de vocabulario, palabras aquĂ y allĂĄ, no echo la culpa a la profesora, porque por lo que me contĂł, ella no es profesora de base, y hace su mĂĄximo esfuerzo por enseñar. Me voy a tirar un poco de flores, pero me gusta creer que he dado ganas a algunos alumnos de seguir aprendiendo inglĂ©s. SĂ© que para muchos no es su prioridad y no hay problema, pero para esos pocos alumnos motivados, entiendo mejor la pasiĂłn de algunos profesores.

Al mediodĂa es la hora del almuerzo. Todos los niños y los profesores van a comer en el comedor y yo regreso a casa. Generalmente es arroz + remolachas/zanahorias + lentejas + yuca y huevos. Al igual que en el desayuno, varĂa: a veces pasta, arepas, ensalada. Todo acompañado de una limonada o un jugo. Regreso a la escuela a la 1 p.m., los alumnos vuelven mĂĄs o menos al mismo tiempo. Como he dicho, las tardes son o bien con los mayores o preparo las prĂłximas clases y actividades. Fin de las clases a las 2 p.m. para los pequeños y alrededor de las 3 p.m. para los grandes. Excepto los viernes, que terminan una hora antes. Cuando llueve intensamente, terminan antes porque algunos tienen que recorrer mĂĄs camino. Las tardes son tranquilas, volvemos a casa a descansar, a tomar cafĂ©, y a veces vamos a nadar, a veces jugamos al fĂștbol, al Kems (les he enseñado el juego de cartas) o leo. Todos los dĂas vamos a lavarnos al arroyo al lado de la casa. Hemos acondicionado una piscina y es muy cĂłmodo. Cenamos entre las 5:30 p.m. y las 6:30 p.m. y luego a menudo jugamos algunas partidas de Kems y alrededor de las 7:30-8 p.m. nos vamos a la cama. Pequeña meditaciĂłn nocturna y lectura, y a las 9 p.m. ÂĄes hora de dormir! ÂĄAsĂ es un dĂa tĂpico en Milagros!
El lunes, martes y miĂ©rcoles fueron dĂas tranquilos, luego el jueves es un dĂa festivo. No entendĂ por quĂ©, pero en cualquier caso no habrĂĄ clases. Por la mañana, reunimos el ganado y por la tarde es tiempo de nadar en el rĂo con otros niños. Ellos traen sus cañas de pescar y a menudo regresan con pequeños peces que terminan en la sartĂ©n para la cena. Y el viernes es un dĂa especial: es el dĂa del campesino, que se traducirĂa como una fiesta de pueblo pero en toda la regiĂłn. La vĂspera, los hombres desmalezaron toda la escuela (porque se celebra en la escuela), construyeron un refugio para hacer fuego y trajeron la vaca que servirĂĄ para alimentar a todos.
El dĂa amanece lentamente, hacia las 5:15 de la mañana, cuando de repente comienza el alboroto. ÂĄVan a matar a la vaca! Hay mucho movimiento en casa, todo el mundo se viste para ir a ver el espectĂĄculo (quizĂĄs no sea la palabra adecuada, pero bueno). Yo me quedo bien calentito en mi saco de dormir, pero hacia las 6 estoy completamente despierto, asĂ que decido ir a ver la matanza. Por mala suerte (o quizĂĄ no), llego demasiado tarde y solo puedo asistir al despiece del animal y observar cĂłmo le extraen los Ăłrganos del cuerpo. ÂĄNada mejor para empezar el dĂa!
La fiesta comienza alrededor de las 10h, cuando la mayorĂa de la gente ha llegado. Los juegos van a poder comenzar con recompensas previstas para los participantes. Entre los juegos hay una carrera de ancianos (solo personas mayores de 60 años) que deben hacer un cul sec de chicha, una bebida alcohĂłlica de maĂz fermentado. El mejor leñador, casi como el programa pero mejor. Un partido de fĂștbol (que ganarĂ© con el equipo). ÂĄEs festivo, es genial! La vaca se comparte con todos (excepto un pequeño francĂ©s que no comĂa carne) y luego es la entrega de premios. Cada ganador/a recibe un premio por su participaciĂłn (toalla, accesorio de cocina, ropa) y cada familia recibe un machete y una manta. La comuna es la que invita. Y cada persona presente tiene derecho a un par de crocs tambiĂ©n. Terminamos la fiesta bajo torrentes de agua que llegaron de la nada, pero serĂĄ un hermoso dĂa. El fin de semana transcurre tranquilamente, cuidamos del rebaño, jugamos al fĂștbol, al Kems, leemos mucho, tocamos el ukulele, tomamos cafĂ©. Dentro de aproximadamente una semana me irĂ© a la UniĂłn, un pequeño caserĂo en un valle vecino (2 horas a pie desde Milagros), cambio de casa, cambio de escuela, de alumnos, ÂĄen fin, algo nuevo! Tengo muchas ganas de ver todo eso.
Semana 6 – 17 de agosto de 2025:
ÂĄEs la semana de la vida y la muerte! Empezamos el lunes con la muerte de un perro en el patio del colegio. Al llegar a clase, lo vimos caminar con dificultad y, en el recreo de las 10, estaba tendido sin vida, con los ojos abiertos, cerca del campo de fĂștbol. Los profesores pidieron a los alumnos que avisaran al propietario para que viniera a recogerlo, pero, spoiler, nunca vino. Lo enterramos el miĂ©rcoles porque el olor era insoportable. Fue un entierro lluvioso, cavamos su tumba con los niños y luego, con 3 o 4 mĂĄs mayores, lo colocamos sobre un trozo de chapa que habĂa por allĂ y lo depositamos en su Ășltima morada. Desde una perspectiva externa, es difĂcil ver un cadĂĄver para unos niños (los mĂĄs pequeños tienen 6 años). Pero aquĂ tengo la impresiĂłn de que la muerte forma parte del dĂa a dĂa y, sobre todo, que no deben mostrar la mĂĄs mĂnima debilidad. Esto es El Campo, hay que ser fuerte y aguantar. AsĂ que lo enterramos y, tras unas palabras y unas flores, volvemos a clase. Ahora tenemos una tumba en el patio, la de un perro que muestra bien el trato que se da a los animales aquĂ. Ătil por un tiempo como guardiĂĄn de la casa o para cazar, pero una vez que se vuelve demasiado viejo, dĂ©bil o enfermo, se abandona. El perro en cuestiĂłn estaba terriblemente delgado y enfermo, ya que se podĂan ver manchas de infecciĂłn o moho en su cuerpo.
El lunes por la noche, al momento de dormir, nos levantamos de la cama por un ruido afuera: algo se habĂa derrumbado. Todos nos levantamos para ver el origen de ese ruido. No tardamos mucho en encontrarlo: un deslizamiento de tierra en la zona del rĂo. No hay que estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. A la mañana siguiente, despuĂ©s de la luz del dĂa, veremos la extensiĂłn del deslizamiento, y no era pequeño. Deslizamientos como ese ocurren todos los dĂas en los alrededores, principalmente debido a la lluvia.
ÂĄGran noticia! Jaimito (el bebĂ© mono) irĂĄ a un refugio. DespuĂ©s de discutirlo con CĂ©line (coordinadora de la ONG) y Andrea (coordinadora de la asociaciĂłn), Jaimito deberĂa partir pronto hacia un refugio donde estarĂĄ mejor alojado, alimentado, y espero que con otros compatriotas. No ha sido un momento fĂĄcil porque es un poco « mi culpa » que el mono se vaya, ya que fui yo quien le contĂł a CĂ©line que habĂa un mono en casa. Pero estarĂĄ mucho mejor allĂĄ. ÂĄDespuĂ©s de la muerte viene la vida! ÂĄEl jueves trae el nacimiento de un ternerito! AĂșn no hemos decidido su nombre, estĂĄ en discusiĂłn. Cuando hay ternero hay leche, pero para tener leche hay que ordeñar. Es mi primera experiencia ordeñando. Creo que me fue bien, ya que obtuvimos leche. Pero algo que no sabĂa, es que la primera semana despuĂ©s del nacimiento de un ternero, la vaca produce una leche amarillenta, llena de nutrientes para que el ternero tome fuerzas. Esta leche se cocina y luego se bebe/come (consistencia extraña). La probĂ© y no me parece increĂble, pero a los niños les encanta aquĂ. TambiĂ©n ayudamos al reciĂ©n nacido a aprender a mamar porque es un poco torpe, dirĂa yo. ÂĄUn fin de semana sintiendo la vaca, pero estĂĄ bien!

HablĂ© con CĂ©line y el cambio de escuela estĂĄ previsto para el miĂ©rcoles por la tarde. Entramos en la segunda mitad del voluntariado: despuĂ©s de un mes y medio en la escuela de Milagros, cambiarĂ© de valle para ir a la UniĂłn. Durante mis escapadas al pueblo, tuve la oportunidad de hablar con la directora del colegio y despuĂ©s de discutir y organizar, irĂ© al pueblo dos dĂas a la semana para ayudar en el colegio y en las escuelas cercanas. Lunes, martes y miĂ©rcoles en la UniĂłn y luego el profe Miguel me recogerĂĄ y me llevarĂĄ a Morcote hasta el sĂĄbado, cuando volverĂ© a pie (unas 3 horas de caminata aproximadamente). Eso es todo por la informaciĂłn. El sĂĄbado por la mañana subimos a las montañas para ver el rebaño y hacer una operaciĂłn « agua » porque ya no hay agua para las vacas. 5 horas de caminata de ida y vuelta, y una buena parte a lo « Indiana Jones », abriendo camino con el machete. No era el camino mĂĄs seguro, pero lo logramos. Luego, el domingo grabamos un vĂdeo con el padre de una alumna donde tocamos el ukelele. Creo que es para su TikTok.
PrĂłxima etapa: ÂĄLa UniĂłn!

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