Ecuador, el paĂ­s đŸ‡Ș🇹

DespuĂ©s de 38 horas en autobĂșs, lleguĂ© a Ipiales, ciudad fronteriza con Ecuador. Es 28, asĂ­ que me doy un pequeño descanso para descubrir la ciudad y su famosa catedral en el pueblo de al lado. Una posada, una siesta y luego me voy a explorar la catedral de Las Lajas.

¥Es inmensa, es impresionante! También hay mucha gente, mucha. La fatiga me estå alcanzando, así que no me quedo aquí mås tiempo. Regreso a la posada donde conozco a una china que vive en Quebec y a una peruana. Ambas quieren cruzar la frontera mañana y, dado que también estå en mis planes, nos organizamos para ir juntas.

De parte de Colombia todo va bien, pero al momento de entrar a Ecuador, Hongyu, ese es su nombre, se le niega la entrada porque no tiene visa. Se metiĂł en un lĂ­o ahĂ­. En fin, el grupo pierde a un miembro y llega a TulcĂĄn, ciudad del lado ecuatoriano, disolvemos el grupo definitivamente y yo tomo el camino de la carretera Panamericana, la ruta que atraviesa todo el continente, ÂĄpara hacer autostop! Va bastante bien, avanzo poco a poco y como tengo una cita al dĂ­a siguiente en Quito, tengo tiempo de sobra. Al llegar a Ibarra, me encuentro en un callejĂłn sin salida: de hecho, Ecuador enfrenta grandes manifestaciones debido al precio del diĂ©sel y, por eso, bloquean las carreteras (ÂĄuna sensaciĂłn de dĂ©jĂ  vu… đŸŠș). AsĂ­ que la ruta para ir a Quito, que en teorĂ­a son 2h30, se convierte en un viaje de 11h. EstĂĄ lloviendo, estoy cansado, dejo el autoestop por el transporte pĂșblico y me subo a un autobĂșs abarrotado, 3 en el asiento trasero saltando por todos los baches de la carretera. Llego a Quito, la capital del paĂ­s, a primera hora de la mañana, cansado pero vivo (para recordar, eso es lo mĂĄs importante). Voy a tomar lugar en el albergue juvenil que reservĂ© con Lara, una amiga argentina que conocĂ­ en Cartagena hace 6 meses. Por desgracia, tambiĂ©n hay paros (bloqueos) en el sur del paĂ­s, asĂ­ que no podrĂĄ llegar hasta mañana por la mañana. Pero bueno, voy a dar un paseo por la ciudad. El centro histĂłrico es muy bonito, hay mucha gente y muchos vendedores ambulantes. Una vez mĂĄs, la fatiga me alcanza y me irĂ© a dormir temprano esta noche.

Las reuniones con Lara se desarrollan a primera hora de la mañana, ÂĄes un placer ver una cara conocida! Vamos a quedarnos una pequeña semana en esta posada de Quito, haciendo pulseras, haciendo mĂșsica, escribiendo, charlando… TambiĂ©n cocinamos mucho: Lara me enseña a hacer empanadas, yo hago aguas panela y otros platos. El sĂĄbado cocino crepes en la posada y luego decido ir al centro a venderlas. Camino por la calle gritando « ÂĄCrepes, crepes a la francesa, precio libre! ». Hay muchos vendedores ambulantes aquĂ­ y no estĂĄ en su cultura comer crepes, asĂ­ que tengo un poco de dificultad para vender. Voy a andar asĂ­ durante unas 3 horas aproximadamente por un resultado muy escaso: 6 dĂłlares ganados. Voy a tener que encontrar otro plan de negocios a este ritmo. Durante este descanso en Quito, aprovechamos para ir a La Mitad del Mundo, una pequeña ciudad a 1 hora de Quito donde pasa la lĂ­nea ecuatorial. Hay todo un pequeño parque (obviamente de pago) con museos, tiendas y restaurantes, y en el centro del parque hay una torre que se puede subir para admirar la vista. No estamos en las coordenadas 0 0, el verdadero punto 0 0 estĂĄ un poco mĂĄs lejos, en una montaña sagrada, pero para llegar allĂ­ es mucho mĂĄs caro. Pasamos el dĂ­a allĂ­ tranquilamente y asĂ­ continuamos el viaje en el hemisferio sur.

Tengo una cita el 8 de octubre en Cuenca, mĂĄs al sur, para reunirme con Eva y organizar nuestras vacaciones. Eva es una francesa que estudiĂł en Colombia y que estaba de paso por RincĂłn del Mar cuando yo estaba haciendo mi voluntariado. Tengo tiempo, asĂ­ que decido ir a Cuenca haciendo autoestop. Salgo un poco penosamente de Quito en autobĂșs y luego me pongo a trabajar. Paro en una estaciĂłn de gasolina y pregunto a todos los coches si pueden dejarme mĂĄs adelante. No espero mucho antes de que me recoja 3 compañeros, luego un dentista y su madre, y luego un danĂ©s que vive en Ecuador. No va a Cuenca, sino a la parte oriental del paĂ­s. No es lo mĂĄs rĂĄpido, pero me acerca y, como habĂ­a oĂ­do que habĂ­a bloqueos antes de Cuenca, pienso que al menos estoy seguro de pasar. Viajamos durante algunas horas, pasando en parte por la parte oriental, la parte amazĂłnica. Los paisajes cambian, de cañones a grandes extensiones de selva. Me deja al sur de Macas, en un pequeño pueblo donde busco un lugar para pasar la noche. Llamo a varias puertas sin Ă©xito. Como tengo hambre, como algo y finalmente encuentro un pequeño refugio en un campo de fĂștbol, en el centro, que parece bien para pasar la noche. Despertar temprano, alrededor de las 4:30 de la mañana, por gallinas y gallos. Estoy despierto, ÂĄasĂ­ que mejor me levanto! Empaco y a primera luz del dĂ­a saco mi pulgar: el objetivo de hoy es llegar al liceo francĂ©s de Cuenca para las 14:00, al salir de clase de Eva.

Me recoge una moto, que me avanza enormemente (aproximadamente 1 hora de camino). Hacer autoestop en esta distancia con el equipaje nunca lo habĂ­a hecho. Sobre todo porque subimos hasta 100 km/h en la carretera en mal estado de la AmazonĂ­a. Estoy confiado, mi conductor hace esta ruta todos los dĂ­as. Sin embargo, sin casco, a esa velocidad, me veo obligado a entrecerrar los ojos para ver algo. En realidad, fue divertido. Me deja y para a un conocido suyo para que me lleve mĂĄs lejos. Hop, segunda moto, luego 15 minutos de autobĂșs, despuĂ©s un coche y otro que me llevarĂĄ a las puertas de Cuenca. Pasamos por el pĂĄramo (un entorno de alta montaña), a mĂĄs de 3000 metros de altitud. Es muy bonito, charlamos, tengo algunos sustos al ver el estado de la carretera, pero segĂșn mis informaciones, es la principal ruta para atravesar las cumbres. Un Ășltimo coche me dejarĂĄ en el centro y llegarĂ© al instituto a tiempo. ÂĄAsĂ­ que vuelvo a ver a Eva! Ella pensaba que llegarĂ­a la semana siguiente, pero bueno :). Me lleva a su casa, una enorme mansiĂłn compartida con unos treinta inquilinos de todos los ĂĄmbitos. Argentinos, colombianos, franceses, austriacos… Viajantes que se han instalado, artistas, estudiantes, profesores… ÂĄVamos, hay un buen grupo de gente aquĂ­! Hay un muy buen ambiente en la casa, se toca la guitarra, se pinta, se cocina, ÂĄes genial!

Eva me abandona porque se va de fin de semana con unos amigos y yo me quedo en casa para este gran fin de semana de 4 dĂ­as. AprovecharĂ© para trabajar en el blog (espero que todos hayan notado que la pestaña GalerĂ­a ha sido renovada y que el blog ahora estĂĄ disponible en español). Me lleva bastante tiempo reorganizar las fotos, hacer una selecciĂłn, escribir… Y al mismo tiempo cocino bastante, estamos aprendiendo algunas recetas interesantes. El jueves por la noche, salgo con Jules, el vecino de Eva y profesor en el instituto, a un pequeño festival de rock no muy lejos de casa. Hay buen rock, hard rock y pasamos la noche bailando con otros amigos que conocimos durante la velada. Eva vuelve el domingo de su pequeño fin de semana con una sorpresa, ÂĄun quiste bajo un diente de cordal! AsĂ­ que decidimos posponer el inicio de las vacaciones unos dĂ­as para ir al dentista. Aprovechamos para reflexionar sobre nuestro pequeño viaje, comprar algunas cosas para la aventura y una vez que nos quiten los dientes de cordal, ÂĄestamos listos para el viaje!

Salida prevista para el sĂĄbado 8 hacia la parte amazĂłnica.

ÂĄPor cierto, tengo una nueva cĂĄmara!


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